domingo, 16 de agosto de 2009

eliana

Tengo los dedos más rápidos desde que oficio de periodista, los mismos tres que ocupo desde que decidí no usar más el lápiz. Pero tengo la mente tullida de tanto robar informaciones de cosmopolitas colegas.

Lo peor es que tengo el corazón narrativo estancado y la catarsis que me provocaba escribir ha mutado en verborreicas técnicas y categorizaciones que me avenguenzan a la hora de rescatar una noticia.

En fin... la pluma tiene seca la tinta... habrá que cargarla y como funciono sólo en base a aefctos, emociones, aweonamientos y mamonerías, creo que mi abuela es una buena excusa para retomar el ejercicio que cura inexorablemente mi mediocridad.

Desde el 24 de marzo, cuando a mi Nana se le ocurrió escapar "literalmente" del consultorio de Molina, donde superaba su última crisis producto del cáncer pulmonar que la afectó, ya no soy la misma. Y es que morirse fue una pésima decisión. Egoísta, débil, cobarde... quizás, también estaba cansada.

Aún tengo rabia, aún me cuestiono, aún no lo asimilo, aún lloro.

"No tomes tanta cerveza, no fumes, plánchale la ropa a Pablo, ubícate ya eres una mujer, no tienes la edad de tus hermanos, adelgaza, te van a dejar otra vez por eso". Agotadora majadería que incluso extraño.

Tengo miedo desde entonces, a otra muerte, a otra pérdida, a no tener tiempo, a aferrarme tanto como hasta ese día, de hecho, creo que casi por inercia he intentado en estos cinco meses alejarme un poco de mi familia, o más o menos... o mucho, no sé...

Una paradoja para quien ha sucumbido sistemáticamente y a conciencia, a las presiones manipuladoras de un madre y una abuela extremadamente aprehensivas y responsables de la unidad del extraño grupo de engendros consaguíneos que disfrutan hasta la embriaguéz de las anécdotas compartidas alrededor de una mesa llena de comida, vino, cervezas y ceniceros.

Como te extrañamos Nanita... está coja la mesa, no hay caso, todavía se me pegan los tallarines, mi Tata no siempre combina bien su ropa, el Wlady insiste en conseguir el punto de tu carne a la cacerola, mi mami no hace pañitos a crochet, la Javi ya no tiene ropa nueva para sus muñecas, a mi papá no le llevan desayuno a la cama, el Marco y el Zorra no tiene a quien agarrar pal chuleteo, mi tío no tiene ningún partner abstemio para las juntas, la tía Lore llora a su perrita, el viejo ya no cuenta y la Vivi a veces tiene "hielo".

Esta muerte tuya por ser!!! tan desubicada, tan inmedita...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

amiguis... lamento mucho la pérdida, pero todo tiene su lado bueno volviste a escribir... se te extrañaba.

Besito
Diego Valdivieso

charly2009 dijo...

Me gustó leerte, compañera. Muy lindas palabras para una persona que, se nota, estará siempre presente. Escribir sobre aquellos que partieron es una buena manera de traerlos un poco a nuestro presente. Un beso

kafalda dijo...

gracias por leerme amiguitos